Quienes somos
Mazagón es una localidad costera onubense, equidistante entre los ríos Guadalquivir y Tinto, nacida del bosque y del mar, con raigambre forestal y marinera que aunó en armonía una amplia diversidad social, que ha ido filtrándose en tranquila y apacible amalgama con la población autóctona del lugar, conformando junto a las familias de carabineros, leñadores y pescadores, los primeros grupos poblacionales del actual núcleo urbano que da lugar a lo que hoy es MAZAGÓN. Dicen las crónicas antiguas que Mazagón es un enclave "donde el mar y el sol se arrullan en un idilio permanente". Donde sus tradiciones siempre responden al carácter de sus gentes y a las bondades de la tierra.  Mazagón es un mar que mira la tarde; una playa que se ha tragado el sol, un mensaje en las olas, un lugar único donde el alma múltiple de la Naturaleza escribe aquí en las últimas hojas de su libro, el trabajo del tiempo, la historia del mundo en el corazón de sus médanos plenos de arte sobrenatural. Mazagón es Costa y Condado a la vez. Campos de cítricos y cultivos intensivos con una protagonista incuestionable: la fresa, espacios naturales y playas blancas que acumulan una historia de mar, sal y marineros, donde se oye cómo se clava en el silencio la queja de un ave, y se recibe en el abierto corazón un largo suspiro que desde las dunas se escapa de la mar. Es poesía, también. Aquí vio y vivió su primer mar, Odón Betanzos  sintiendo la suave arena en sus pies, quedando atrapado por el azul del cielo y el hechizo de la luz de sus atardeceres. Por que Mazagón, en fin, con sus extensas playas, su luz y sus ocasos, es un lugar para enamorarse.
La Luz sobre Médanos dorados, junto al mar más azul y el sol más de oro
 MAZAGÓN