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El Rocío, un encuentro mágico

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Sin duda habrás oído hablar de El Rocío. El Rocío constituye el final del camino, un camino que realizan cada año miles de peregrinos para adorar a la Blanca Paloma en una multitudinaria romería que se celebra, aquí, en. esta polvorienta aldea perteneciente al municipio de Almonte, que es sin duda, uno de los lugares con mayor encanto de la provincia de Huelva, que es recomendable conocer. El paisaje marismeño de Doñana, el mundo del caballo, el fervor religioso, las calles de albero en las que se suceden pequeñas casas blancas y las sedes de las distintas Hermandades Rocieras… todo ello se funde en este lugar mágico en el que toda expresión está referida a la Blanca Paloma: la aldea de El Rocío. Si hay algo que es inevitable visitar en esta aldea es la Ermita del Rocío. Concebida a modo de cortijo andaluz, nos sorprende en su exterior con una preciosa espadaña, rematada por una cruz de cerrajería. En su interior, un impresionante retablo de estilo barroco alberga la imagen más venerada de toda Andalucía: Nuestra Señora del Rocío, que es a su vez su patrona. La emblemática Virgen -conocida como la Blanca Paloma– fue esculpida a finales del siglo XIII en estilo gótico, aunque fue muy transformada en el siglo XVII. Fue vestida de ricas telas, según la moda de la corte de los Austrias: traje con falda acampanada, ajustadas mangas, y cabeza cubierta con un manto con encajes enmarcando el rostro. Dando un paseo por la aldea de El Rocío, hay varias cosas que llaman la atención, como que las calles están cubiertas de albero (tierra con la que se cubren los ruedos de las plazas de toros), o la presencia de m ultitud de guarnicionerías y tiendas donde comprar el típico traje de gitana. Otros lugares destacados en la aldea almonteña son el Paseo Marismeño (frente a la ermita) o la Plaza del Acebuchal, presidida por un centenario olivo silvestre de proporciones desmesuradas. Justo antes de entrar a la aldea se encuentra el Puente del Ajolí o Puente del Rey, donde es tradición que se concentren muchos romeros para cantar al paso de los Simpecados, durante el Camino. En el pavimento pueden verse las placas con los nombres de las diferentes Hermandades Rocieras que lo atraviesan en su peregrinación al Rocío. El mundo del caballo está muy presente en la aldea y es un lugar ideal para la práctica de actividades ecuestres. En 1992 fue nombrada Aldea Internacional del Caballo por aglutinar la mayor concentración de ganado equino de Europa durante la romería. El entorno que rodea El Rocío es espectacular. La aldea está situada de una zona de marisma, donde puedes ver caballos y potrillos pastando durante todo el año, ejemplares que cada 26 de Junio protagonizan la tradicional “Saca de Yeguas” El Rocío es una de las puertas de entrada al Parque Nacional de Doñana, y puede ser un buen punto de partida para explorar el parque natural siguiendo el itinerario que realizan las Hermandades para acudir a la romería a través del Camino de la “Raya Real”, pasando por “El Chaparral” (bosque de pinares y vegetación autóctona) hasta el Vado del Quema, conmovedor lugar de paso para todos los peregrinos y romeros. La Romería de El Rocío Si por algo es famoso El Rocío es por su famosa y multitudinaria romería, que está declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional. Tiene lugar cada año el lunes siguiente al Domingo de Pentecostés (50 días después del Sábado Santo). La protagonista de esta tradicional romería es la Blanca Paloma, que se halla en la Ermita de la aldea. Cada 7 años, al terminar el Rocío Chico, tiene lugar “el Traslado” desde la aldea de El Rocío hasta la localidad de Almonte. Esta tradición, que data de 1813, se realiza en agradecimiento a la Virgen por haber librado a Almonte de las tropas francesas durante la invasión napoleónica. En la noche del 19 al 20 de agosto, la Patrona de la Villa de Almonte es llevada a hombros por el camino de los Llanos, entre pinares y arenales, durante los 15 kilómetros que separan la aldea del pueblo. Durante los nueve meses siguientes permanece en la Iglesia de la Asunción de Almonte. Para realizar este trayecto la imagen cambia su vestido habitual de Reina por el de Pastora, traje de viaje utilizado por las damas en el siglo XVII. La “venida de la Virgen” de nuevo a la aldea tiene lugar una semana antes de la celebración de la romería durante la cual, esta aldea en la que habitualmente viven unas 2.000 personas se convierte en la tercera ciudad de España por número de habitantes, con casi un millón de peregrinos y romeros. Se dice que El Rocío es el Camino. Hay cuatro recorridos fundamentales: el camino de Sanlúcar, atravesando el Parque Nacional de Doñana (utilizado por los que vienen desde Cádiz); el camino de los Llanos desde Almonte (el más antiguo); el de Moguer (si vienes de Huelva); y el camino sevillano, que es el que suelen utilizar las Hermandades procedentes del resto de España y del mundo. El momento álgido de la fiesta tiene lugar en la madrugada del Domingo al Lunes de Pentecostés, que es cuando la Virgen se reencuentra con sus fieles en una procesión que comienza con el espectacular “salto de la reja” y termina bien entrado el día encomendándose a la Blanca Paloma hasta el año siguiente
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